Su único pecado fue ser de mala suerte para ella misma
Como te extraño mucho mi Negra, fuiste lo más preciado e hiciste considerar a mi mamá tener un gato. Recuerdo cuando apareciste por primera vez: en ese tiempo tuve como mascota un perro y lo sacaba a pasear todos los días, era tedioso pero era lo que disfrutaba el can haciendo ejercicio, estaba terminando dicha labor cuando apareciste en el antejardín de una de las casas vecinas, debo de aclarar que la dueña de dicho lugar vive en el extranjero y solo se queda en unos pocos meses, es por eso que la mayor parte se encuentra dicha casa sola y por ello que Negra se refugió. Me sorprendiste con tus maullidos seguro reclamando comida y amor, te dejaste acariciar, esa fue la primera vez que te conocí. Sospechamos que nunca fuiste callejera porque tenías un gran cuerpo y un brillante pelaje frente a las figuras escuálidas y enfermizas de los típicos callejeros, lo que nos confirmó dicha suposición fue cuando mantenías pidiendo comida, en el antejardín de esta casa solitaria que en ese t...